La Meditación de los Viernes
la emergente conciencia social
Históricamente podemos apreciar como el mundo ha ido evolucionando, la conciencia social se ha desarrollado y hemos conocido al “Yo espiritual” en las últimas fases del desarrollo humano.
Desde tiempos remotos los grandes líderes espirituales, que además asumían el poder terrenal, conducían a su pueblo a una comunión con los seres superiores. El colectivo inconscientemente, como en una ensoñación, se dejaba llevar hacia la veneración espiritual. Mucho ha evolucionado el ser humano desde aquellos tiempos, pasando por diferentes etapas de conciencia y despertar individual.
En la actualidad estamos viviendo un despertar social hacia la espiritualidad. Muchas son las tendencias y corrientes que favorecen este hecho y facilitan que muchas personas, antes ajenas, se planteen como contribuir a un mundo mejor, más equitativo, socialmente más justo.
Vivimos fugaces momentos en los que colectivos sociales, culturales, religiosos y paganos buscan el día adecuado, la celebración de un evento de renombre, el cambio de estación, las fiestas populares… para hacer una llamada a la unión de las almas, la vibración unificada de las consciencias, la canalización al unísono de la energía cósmica, y tantas otras acepciones de lo que podríamos denominar la evocación de la energía universal para el cuerpo humano.
Estos actos son un enorme motivo de alegría, la conciencia colectiva busca un canal para aunarnos en el Amor incondicional de los seres conscientes. Esto realmente no es nada nuevo, no pertenece en exclusiva al siglo XXI, tal vez soy yo el que he tomado conciencia de esto y lo veo por todas partes, en foros públicos, redes sociales y grupos ajenos a los movimientos espirituales. Tal vez así sea, y me alegra profundamente porque he podido preguntarme, ¿cómo puedo contribuir a este fugaz aunamiento? ¿Por qué no participo de estos actos? La respuesta la he estado disfrutando casi todos los viernes durante estos últimos cinco años. Tengo la grandísima suerte de poder vivenciar este acto con mis compañeras y compañeros de UHBE con los que cada viernes nos recogemos en el Centro para hacer La Meditación Colectiva.
Desde Canadá, USA, Europa, Asia y Oceanía abarcamos diez zonas horarias en las que cientos de personas nos vamos pasando el testigo de la meditación de UHBE, vivimos una meditación colectiva, mantenemos un canal energético con cuya influencia se beneficia toda la humanidad. Es grandioso lo que estamos haciendo todos los discípulos de UHBE en el mundo con nuestra conciencia. Nuestra voluntad de vivir el desarrollo espiritual aunados en la disciplina de Energía Universal para el Cuerpo Humano está despertando nuestra conciencia hacia el Amor incondicional.
Conciencia es un estado del que muy pronto la humanidad no podrá abstraerse. ¿Qué mejor manera de obrar que unificar nuestras individualidades en el acto consciente de La Meditación de los Viernes en el que todos obtenemos beneficios?
Gracias por vuestra complicidad y felices meditaciones.
Miguel-Angel